Entrevistas Durísimas

Entrevista a Amanda Verdú

AMANDA VERDÚ

He crecido menos que el producto interior bruto en España en los últimos 600 años y medio. Poco a poco…

Te presentamos a una mamá cuarentañera que arropada por el entusiasmo de sus 3 niños y su marido, deja un trabajo estable de casi 20 años como maestra y decide que este es el momento de intentar su sueño con más fuerza.

Amanda Verdú es una artista independiente nacida en el Madrid más castizo, la pequeña de cinco hermanas, criada en la trastienda de una sastrería en plena calle Mayor. Desde pequeña estudió música en el conservatorio y en varias escuelas desarrollando su potencial artístico a través de la voz e instrumentos como la flauta travesera. Muy joven comienza a componer sus propios temas y en el 2000 lanza su primer disco de estudio como “Alma Cook” con Dolphin Records y distribuido por Warner Music Spain.

Compone y canta en bandas ampliando su sensibilidad musical a través del jazz, bossa, la canción popular iberoamericana y estilos fusión. Participa en coros madrileños
mientras trabaja como maestra de Educación Musical en varios colegios de la Comunidad de Madrid con gran dedicación.

Ahora presenta su nuevo disco durísimo y tremebundo “Llorar en el coche” grabado en Brunstock estudios bajo la producción de Diego Montoto. Un disco repleto de autenticidad con un sonido atemporal que incluye 6 temas de temática profunda.

En este trabajo maduro, compuesto con perspectiva, ha contado con la colaboración del gran guitarrista argentino Guido Briscioli, Pablo Serrano a la percusión, Jacob Reguilón en el bajo y Diego Montoto como instrumentista de diversos sonidos.


¿Qué nos vamos a encontrar en ”Llorar en el coche”? ¿Drama a manos llenas? ¿Es apto para todos los públicos?

Llorar en el coche es un paisaje musical que nace y crece en el coche.

Paso muchas horas conduciendo de un lado para otro y no creo que sea yo la única que, más allá del paisaje, vea, piense y sienta la vida como si el parabrisas fuera una pantalla de cine. Por ello es un disco variado con canciones cercanas y profundas a la vez, algunas más tremendas y otras sencillas. Como la vida que viajamos… Creo que le puede gustar a niños y mayores, ¡otra cosa es cómo lo interprete cada uno!

Casi todas las canciones fueron compuestas total o parcialmente en el coche y parten de notas de voz grabadas al volante. Como curiosidad, en la introducción del tercer tema se puede escuchar la nota de voz original que dio pie a la canción “Si otra vida viviera”.

¿Cómo surgen tus letras?

Algo me toca por dentro, me hace vibrar, me deja inquieta. Puede ser la experiencia de alguien cercano, una pregunta importante, un deseo enorme de contar algo, un fracaso, una muerte, una lucha… Entonces necesito ponerle letra y melodía para compartirlo, porque siento que a todos nos pasan cosas muy parecidas y convertidas en canción son regazos placenteros en los que apoyar nuestro corazón. Luego he de hacer un trabajo de perfeccionamiento y descarte, porque la verdad es que en cuanto me despisto compongo y acumulo muchas ideas que deambulan por mis notas de voz y mis cuadernos. De vez en cuando me centro en buscar y seleccionar aquellas canciones que puedan crecer mejor y les dedico más trabajo construyéndolas con más mimo y gusto.

¿Qué nos puedes contar de la portada del disco?

Aaaahh…, me encanta. Es un collage maravilloso creado por la diseñadora Malena Merlina en el que se recoge la idea principal de “Llorar en el coche” a través de pinceladas ilustradas de cada una de las seis canciones que lo componen. Hemos intentado crear imágenes que sugieran la atmósfera de cada canción. La verdad es que el digipack está gustando mucho. Los colores, la estructura y las imágenes son coquetas y distintas a los CD,s que acostumbramos a ver.

Si ahora mismo pudiera otorgarte el poder de revivir solamente a un personaje importante histórico dentro de la música, ¿Sería para…? ¿Por qué?

Hoy te diría Mercedes Sosa. Me gustaría escucharla contextualizada en este tiempo. Su sensibilidad y potencia tienen aún muchas almas que sacudir. Cuesta encontrar artistas redondos como ella…

¿Cómo has vivido esta cuarentena/confinamiento terrorífico?

Algo extrañada y temerosa pero rebelde a la vez. He sentido la pérdida de libertad y por ello me he obligado a ser aún más libre creando y componiendo sin perder ritmo y marcándome proyectos a corto plazo. Ha sido genial darme cuenta de todo lo que no necesitaba para ser feliz. He compuesto música sobre la pandemia desde diferentes perspectivas como desahogo. Me he centrado en estudiar más tiempo con la guitarra, crear y componer mejores canciones y desarrollar ideas para mover mi música. Mientras tanto he tenido la fortuna de vivir vertiginosamentemente con mi monstruosa y maravillosa familia. En los hogares con niños ha sido un reto muy fuerte superar el día día sin poder llevar a los hijos al colegio… ¡Pero hemos sobrevivido!

¿El futuro de la música en España es…?

Es incierto y está muy condicionado por la música comercial y patatera. Pero creo que hay madera, hay mucho que contar y artistas suficientes para dibujar un paisaje más atractivo y variopinto.

¿Tienes en mente alguna alternativa o propuesta que realizar para las bandas nacionales?

Creo que vendrían bien más espacios radiofónicos, televisivos y de difusión en medios con cabida para los artistas independientes. Echo en falta más canales de presentación de nuevas músicas, más agilidad en la programación de conciertos. Es necesario que la cultura musical este en más sitios y al alcance de cualquiera. El aire libre es un lugar maravilloso para que el sonido juguetee. Las ciudades y los pueblos son más bellos cuando te cautiva la música en directo. Creo que el mundo tiene que sonar más y más bello.

¿Cómo os habéis planteado los conciertos en esta situación durísima?

Con naturalidad y paciencia. Buscando poco a poco lugares en los que sea fácil conectar con el público. Intento que cada concierto sea único, aunque haya poquitos, y vivirlo muy agradecida.

Ya por último y para cerrar esta entrevista, Amanda Verdú, me gustaría preguntarte si tienes algún mensaje que transmitir al gremio de artistas, toreros y caricatos excéntricos o al mundo en general. Lo que sea y se te pase por el maquinario…

¡Músicos! Tenemos en nuestras manos y en nuestra voz la posibilidad de que los demás vuelen junto a nosotros. Sigamos trabajando con gusto.

¡Toreros y caricatos excéntricos! ¡Haced el favor de agregar mis canciones a vuestras listas de escucha y dejaros de bobadas!

¡Mundo en general! ¡Escuchemos más y mejor música y disfrutemos de ella en directo de manera habitual, que alimenta el alma señores!

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